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Robert Frost
Poems





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Robert Frost

ARROBAMIENTO

 

La lluvia le dijo al viento:
Empuja tú que yo azoto
y tánto hirieron el sotoque de las flores altivas,
doblegadas pero vivas,yo sentía el sufrimiento.

EL PASTIZAL

 

Voy a limpiar el arroyo, en los pastos...
Sólo rastrillaré las hojas secas.
(Y quizás me detenga hasta ver clara el agua.)
No, no tardaré mucho. -Ven también.
Voy a buscar el lindo ternerillo
que se apoya en su madre. 
Es tan pequeñoque cuando ella lo lame se menea.
No tardaré mucho. -Ven también.

FUEGO Y HIELO

 

El mundo acabará, dicen, presa del fuego;
otros afirman que vencerá el hielo.
Por lo que yo sé acerca del deseo,
doy la razón a los que hablan de fuego.
Mas si el mundo tuviera que sucumbir dos veces,
pienso que sé bastante sobre el odio
para afirmar que la ruina seríaquizás tan grande,y bastaría.

UNA VEZ, JUNTO AL PACIFICO

 

Las aguas agitadas con gran fragor rompían.
Y las olas cimeras, al ver las que venían,
hacer algo querían a la costa cercana
que el mar jamás ha hecho a la tierra su hermana.
Bajas e hirsutas eran las nubes en el cielo,
como guedejas sobre unos ojos de anhelo.
Diríase, en verdad, sin poder dar razones,
que agradaba a la costa tener sus farallones,
y a éstos ser sostenidos por todo un continente.
Se acercaba una noche de tiniebla evidente,
y no sólo una noche, sino una época horrible.
Habría que aprestarse contra un furor posible,
pues vendría algo más que olas en algazara
cuando su último ¡Apáguese la luz! Dios decretara.

SIEGA

 

En la linde del bosque no había más sonido
que el leve cuchicheo de una larga guadaña
hablando con la tierra. No sé qué le diría.
Quizás le contaba algo sobre el calor del sol,
o quizás algo acerca de aquel vasto silencio,
y por esto su voz no era más que susurro.
No le hablaba de un sueño nacido de los ocios,
ni de oro regalado por algún hada o duende:
fuera de la verdad, todo parece frágil
para el ferviente amor que alineó gavillas,
no sin dejar algunas flores (blancas orquídeas) ,
y asustó a una serpiente de un verde coruscante.
El sueño más hermoso que el trabajo conoceson los hechos.
Mi larga guadaña susurró,y 0lvidóse del heno.

 

NEW HAMPSHIRE

 

Voces de niños en el huerto
entre el tiempo de florecer y el tiempo de madurar:
cabeza dorada, cabeza carmesí,
entre la punta verde y la raíz.
Ala negra, ala parda, se cierne en lo alto;
veinte años y pasa la primavera;
hoy duele, mañana duele,c
ubridme todo, luz en hojas;
cabeza dorada, ala negra,
agarrad, saltad,
brotad, cantad,
saltad hasta el manzano.

EL SEMON DEL FUEGO

 

El dosel del río se ha roto: los últimos dedos de las hojas
se aferran y se sumen en la húmeda ribera. 
El vientocruza, silenciosamente, la tierra parda. 
Las ninfas se hanmarchado.
Dulce Támesis, discurre plácidamente, hasta que termine 1
mi canción. 
El río no arrastra botellas vacías, papeles de sandwiches, pañuelos de seda, cajas de cartón, colillas
y otros testimonios de noches de estío. 
Las ninfas se han marchado.
Y sus amigos, los indolentes herederos de los potentados
-se han marchado sin dejar sus direcciones.
A orillas del Leman me senté a llorar...
Dulce Támesis, discurre plácidamente, hasta que termine mi canción.

OJOS QUE VI CON LAGRIMAS

 

Ojos que vi con lágrimas la última vez
a través de la separación
aquí en el otro reino de la muerte
la dorada visión reaparece
veo los ojos pero no las lágrimas
esta es mi aflicción.

Esta es mi aflicción:
ojos que no volveré a ver
ojos de decisión
ojos que no veré a no ser
a la puerta del otro reino de la muerte
donde, como en éste
los ojos perduran un poco de tiempo
un poco de tiempo duran más que las lágrimas
y nos miran con burla.

LOS HOMBRE HUECOS

Somos los hombres huecos
Los hombres rellenos de aserrín
Que se apoyan unos contra otros
Con cabezas embutidas de paja. ¡Sea!
Ásperas nuestras voces, cuando
Susurramos juntos
Quedas, sin sentido
Como viento sobre hierba seca
O el trotar de ratas sobre vidrios rotos
En los sótanos secos
Contornos sin forma, sombras sin color,
Paralizada fuerza, ademán inmóvil;
Aquellos que han cruzado
Con los ojos fijos, al otro Reino de la muerte
Nos recuerdan -si acaso-
No como almas perdidas y violentas 
Sino, tan sólo, como hombres huecos,
Hombres rellenos de aserrín.

CONVERSACION GALANTE


Yo observo: «¡Nuestra amiga sentimental, la luna!
O quizás (es fantástico, confieso)
puede ser el globo del Preste Juan
o una vieja y abollada linterna colgada en lo altopara alumbrar a los pobres viajeros en su angustia». 
Y ella entonces: «¡Cómo divagas!»

Y yo entonces: «Alguien urde en las teclas 
ese exquisito nocturno, con el cual explicamos 
la noche y el claro de luna; música que agarramos
para materializar nuestra propia vacuidad». 
Y ella entonces: «¿Te refieres a mí?» 
«Oh no, soy yo quien soy inane».

«Tú, señora, eres la eterna humorista,
la eterna enemiga de lo absoluto,
¡dando a nuestro vago humor el más leve giro!,
con tu aire indiferente e imperioso
para refutar de un golpe nuestra loca poética». Y «¿Pero es que hablamos tan en serio?»

 

 

 

 

 

res cerditos", con dibujos originales de Pedro Vidal